„Acercamientos a la migración libanesa en México (y Venezuela)“ de Matei Chihaia

Se sabe de la afición de la población libanesa por el mate, y la correlación de esta con la inmigración a Argentina a finales del siglo XIX y a comienzos del siglo XX. Menos conocida es la cultura migratoria en otros países de América Latina, como México o Venezuela. El siguiente informe resume un encuentro en torno a esta temática transcultural.

Un encuentro académico reciente reunió miradas históricas, cinematográficas y personales para replantear la migración libanesa en México y Venezuela. Las ponencias revelaron cómo prensa, cine y memorias familiares han moldeado esta diáspora más allá de los estereotipos. Una invitación a redescubrir historias que desafían las narrativas nacionales. La movilidad académica de Laura Galián, de la universidad de Murcia, a la universidad de Wuppertal, propició, el 24 de julio de 2025, un encuentro científico en que se comunicaron tres proyectos de investigación acerca de los exilios recientes, en Europa y América: “Conceptos emancipadores en el Mediterráneo: memorias, traducción y tránsito en su diacronía” (financiado por Agencia Estatal de investigación Española), “TransExil: Verhandlungen von Ästhetik und Gemeinschaft im postrevolutionären Mexiko (1920-1960)” y “Autobiografisches Erzählen und weibliche Autorschaft im Spanischen Exil nach 1936” (ambos financiados por la Agencia Alemana de investigación, DFG). El conversatorio reunió a cuatro ponentes —Laura Galián, Andrea Luquin Calvo, Andrea Acle y Michel Otayek— que abordaron, desde perspectivas diversas, la experiencia histórica, cultural y mediática de la migración libanesa a México, y en el caso de Otayek, a Venezuela. Las intervenciones permitieron trazar un panorama complejo que articula marcos conceptuales, representaciones cinematográficas, narrativas histórico-familiares y vivencias personales.

Monumento al Emigrante Libanés en el Malecón de Veracruz, México.

Laura Galián: conceptos, prensa y memoria de la diáspora

La exposición de Laura Galián, filóloga especialista del Oriente Próximo, se centró en el análisis conceptual y en la prensa de la diáspora como medio de construcción identitaria. Retomando el enfoque de Reinhart Koselleck, planteó que los conceptos no solo describen la realidad, sino que la configuran, y señaló la importancia de dilucidar términos clave en la historia árabe, como majar —espacio de migración—, o muhajir/muhajirin, vinculados al fenómeno migratorio de finales del siglo XIX. Enmarcó el caso mexicano en un contexto más amplio, que incluye la experiencia del Mashriq dentro del Imperio otomano, y citó trabajos como “The Mexican Mahjar” de Camila Pastor y “Memoria e identidad: la diáspora árabe en Chile a través de su prensa” de Alberto Benjamín, profesor de la Université Saint Joseph de Beirut, quien también participó en el encuentro científico.

En el plano mediático, estudió la revista “al-Gurbal” (1922–1992) como órgano representativo de la comunidad libanesa en México. Analizó sus contenidos —noticias del Líbano, colaboraciones con intelectuales mexicanos, artículos de política, promoción turística, cobertura de matrimonios comunitarios— y sus códigos lingüísticos, que oscilaban entre el árabe y el español, a veces sin traducción. Esta prensa, argumentó, generó un espacio híbrido de comunicación cuyo público no siempre estaba claramente delimitado.

Andrea Luquin Calvo: el cine mexicano y la representación del migrante libanés

Desde los estudios cinematográficos, Andrea Luquin Calvo examinó la representación del migrante libanés en la Época de Oro del cine mexicano. Subrayó que, a diferencia de otras cinematografías, en México no existe un ‘cine de migrantes’ protagonizado por las propias comunidades, fruto de las propias políticas estatales de fomento a la producción cinematográfica de aquellos años, de marcado corte nacionalista. La migración libanesa se abordó, sobre todo, a través de personajes estereotipados encarnados por Joaquín Pardavé en películas como “El baisano Jalil” (1941) y “El barchante Neguib” (1946), ambas dirigidas por el propio Joaquín Pardavé, o “El hombre inquieto” (1954), dirigida por Rafael Baledón. Este último filme, ya en pleno tono de comedia, fue protagonizado también por Germán Valdés, más conocido como “Tin-Tan”. Los personajes de Pardavé proyectaban cualidades como tenacidad, simpatía y espíritu de trabajo, integrándose a un discurso nacionalista conservador que exaltaba la familia y la solidaridad comunitaria.

No obstante, Luquin Calvo contrastó esta imagen idealizada con las limitaciones legales que enfrentaban los extranjeros en México (artículos 33 y 82 constitucionales, este último posteriormente reformado) y la noción ambivalente de ‘paisano’, que podía referirse tanto a connacionales como a emigrantes libaneses. El resultado era una representación afectuosa pero edulcorada, que invisibilizaba las tensiones reales de la integración y la dinámica social del país.

Andrea Acle: historia familiar y marcos históricos

Andrea Acle articuló su intervención desde una doble vertiente: la investigación histórica y la memoria familiar. Señaló que, aunque la comunidad libanesa en México no fue numéricamente grande (aprox. 20,000 personas a mediados de la década de 1950), su influencia en la política, la cultura y los negocios ha sido desproporcionada. Narró la llegada de sus bisabuelos a Veracruz en 1907 y la temprana inserción de su familia en las clases medias, subrayando la rápida integración a través de la educación, el emprendimiento y la función pública.

Destacó la importancia de las redes de amistad y el reconocimiento mutuo entre la comunidad libanesa y las figuras de la política mexicana —ilustrada en la frase pronunciada por el presidente Adolfo López Mateos en 1962, convertida ya en leyenda: “quien no tiene un amigo libanés, que lo busque”—, así como la activa participación libanesa en la vida cultural, como en el caso del cineasta Miguel Zacarías. Comparó la revista “al-Gurbal” con la “Tribuna Israelita”, señalando paralelismos en el papel de ambas como portavoces comunitarios y mediadores culturales, especialmente a partir del reordenamiento del Medio Oriente tras la Segunda Guerra Mundial.

Michel Otayek: memoria personal y migración inacabada

Michel Otayek abordó la migración libanesa a Venezuela desde una perspectiva íntima y testimonial, enmarcada en una historia familiar marcada por la confluencia de distintos orígenes y trayectorias migratorias. Su familia paterna es libanesa y maronita, y su familia materna, de prolongada pertenencia a la élite caraqueña. A esta se integró su abuela, llegada de niña a Venezuela con sus padres, exiliados republicanos tras la Guerra Civil. Relató las dificultades de integración de una familia libanesa que emigró por motivos económicos a una sociedad de acogida —la venezolana—, entonces atravesada por una rápida transformación demográfica.

Su relato hizo mención a dinámicas familiares que limitaban la crítica interna y narró un episodio de choque cultural: el matrimonio de sus padres, percibido como traumático para ambas familias, en un contexto marcado tanto por los prejuicios de clase de la sociedad caraqueña como por las tensiones sectarias persistentes en la diáspora libanesa. Pensando en representaciones cinematográficas como “El baisano Jalil”, Otayek planteó la interrogante de si la experiencia de su familia era típica o atípica dentro de la diáspora libanesa en América Latina. Con ello puso de manifiesto la necesidad de estudiar corrientes migratorias menos atendidas por las historiografías regionales y locales, tradicionalmente centradas en exilios políticos, especialmente los republicanos y antifascistas. Las ponencias ofrecieron una visión plural y complementaria de la migración libanesa, abordando desde las categorías conceptuales y mediáticas hasta la ficción cinematográfica, la historia familiar y la memoria personal. En conjunto, revelan que esta diáspora se ha construido entre la preservación de la identidad y la adaptación a contextos nacionales diversos, con representaciones que oscilan entre la idealización y la omisión de conflictos. La prensa, el cine y las narrativas orales emergen como espacios clave donde se negocian estas identidades, produciendo un legado cuya investigación supone indagar no solo los medios de comunicación masiva, sino también los archivos personales, para captar la historia transcultural y las historias personales de esta migración del siglo XX.

Ponentes en la Mesa de Discusión “Acercamientos a la migración libanesa en México”

Perfíl de los ponentes

Andrea Acle es investigadora asociada en el departamento de historia del Karlsruhe Institute of Technology (KIT). Para el siglo XX, trabaja en historia global, migraciones e interdependencias, con especial atención al exilio germanohablante en América Latina durante el nazismo y a las dinámicas de racismo y antisemitismo. Actualmente está concluyendo una Habilitation sobre el exilio germano parlante en México, Argentina y Bolivia en la Universidad de Heidelberg.[1]

Laura Galián es Profesora Ayudante Doctora de la Universidad de Murcia (UMU) en el área de Estudios Árabes e Islámicos. Ha sido profesora e investigadora en la Universidad Autónoma de Madrid, en el programa Juan de la Cierva-Formación y en el proyecto europeo del programa Horizonte 2020 “Retopea: Religious Toleration and Peace Project” en el Departamento de Estudios Semíticos de la Universidad de Granada. Su investigación se ha centrado en el estudio de los movimientos de descolonización en el mundo árabe e islámico y los discursos y memoria del islam en España. Ha publicado el libro “Colonialism, Transnationalism and Anarchism in the South of the Mediterranean”, Palgrave MacMillan (2020) y actualmente es IP del proyecto de investigación “Conceptos emancipadores en el Mediterráneo: Memoria, traducción y tránsito en su diacronía (CONEMED) (PID2022-142438NA-I00) financiado por MICIU/AEI y FEDER, UE.[2]

Andrea Luquin Calvo es Profesora Titular en la Universidad Internacional de Valencia (VIU). Actualmente es integrante de los proyectos DFG “Autobiografisches Erzählen und weibliche Autorschaft im Exil nach 1936” (proyecto n° 558855229) y “La filosofía iberoamericana del siglo XX y el desarrollo de una razón plural” (PID2022-138121NB-I00), financiado por MICIU/AEI y FEDER, UE.[3]

Michel Otayek es historiador de arte especializado en fotografía y cultura impresa, y con un doctorado en la Universidad de Nueva York. Actualmente es investigador en la Universidad de Hanover en el marco del grupo de investigación “TransExil: Negociaciones de estética y comunidad en el México posrevolucionario (1920-1960)”, auspiciado por la Deutsche Forschungsgemeinschaft (DFG, Fundación Alemana de Investigación, proyecto n° 523073917).[4]

[1] Contacto: andrea.acle-kreysing@kit.edu
[2] Contacto: laura.galian@um.es
[3] Contacto: andrea.luquin@professor.universidadviu.com
[4] Contacto: otayek@romanistik.uni-hannover.de

Sobre el autor

Matei Chihaia es catedrático de Letras Hispánicas en la Universidad de Wuppertal.

Materialien: