„El Ratoncito Pérez: un espejo de las culturas a través de la tradición de los cuentos“ de Gloria Nieves Iglesias & María del Carmen Suñén Bernal
La propuesta explora cómo esta figura del imaginario infantil permite trabajar, de manera didáctica, la comparación intercultural, el análisis simbólico fantasía-realidad y la competencia comunicativa en contextos interculturales a través del contraste y del análisis de otras tradiciones internacionales.
1. Origen del cuento El Ratoncito Pérez
Hasta el momento, no hay pruebas fiables del origen del cuento. Pero sí llama la atención que existan versiones muy similares en distintas culturas, lo que evidencia ‘la caída de los dientes de leche’ como un valor universal dentro del folklore cultural y, en concreto, del imaginario infantil. Para el filólogo y folclorista español José Manuel Pedrosa (2005), esta coincidencia se explica debido a la popularidad y la influencia del cuento francés del siglo XVIII “La Bonne Petite Souris” (el buen ratoncito) atribuido a la baronesa d’Aulnoy. Aunque Pedrosa advierte que en la versión francesa el ratoncito no recogía los dientes de los niños.
En España, la introducción a la literatura infantil se atribuye al jesuita Luis Coloma, a quien, en 1894, la Reina Regente María Cristina pidió que escribiera un cuento para su asustadizo hijo, Alfonso XIII, futuro rey de España. Por aquel entonces, el niño tenía ocho años y se le había caído un diente de leche. Luis Coloma, autor de numerosas biografías y escritos de carácter histórico, decidió escribir el cuento “Ratoncito Pérez” inspirándose, probablemente, en distintas fuentes procedentes del folclore popular de la época y de otros autores coetáneos quienes, como sostiene Chevalier (2016, p. 326), aluden en algún fragmento de sus escritos al mencionado ratoncito. Este es el caso de Benito Peréz Galdós (2001) que lo menciona en varias de sus obras, por ejemplo, en su relato “La estafeta romántica” perteneciente a la obra “Episodios nacionales” que señala: “[…] el pobre ratoncito que, al día de casar con la hormiguita, se cayó en el puchero y se murió” o en otra de sus novelas “La de Bringas” escrita en 1884 y ambientada en 1868, donde el mismo autor compara a un personaje, Francisco Bringas, avaro y tacaño, con el Ratoncito Pérez. También Fernán Caballero (2001) menciona este personaje infantil en “La hormiguita”, publicada en 1877. En todos estos relatos aparece un ratón llamado ‘Ratón Pérez’ de carácter tímido y tranquilo, casado con una hormiga, descripción que contrasta con la versión ideada por Jean de La Fontaine en su obra “Fábulas de la Fontaine” (2016) a partir del fabulista y narrador de historias griego Esopo “El Ratoncillo vanidoso”, que lo presenta como un ser arrogante y engreído.
2. Historia del Ratoncito Pérez como figura mítica popular en el mundo hispano
El “Ratoncito Pérez” es un cuento muy conocido por los niños españoles e hispanoamericanos que creen que cuando se les cae un diente de leche, lo deben colocar debajo de su almohada esperando que esa noche el pequeño ratoncito se lo cambie por dinero.
La mayoría de los países hispanohablantes aluden al cuento como el “Ratoncito Pérez” a excepción de algunos otros que, como México, se refieren a él como “El Ratón de los dientes”. Pero este cuento no es exclusivo de la cultura hispanohablante. Otros países también cuentan en su acervo cultural infantil con una figura similar relacionada con la caída de los dientes, ya sea representada por un animal o por un personaje fantástico procedente del folclore popular regional o nacional, como por ejemplo un hada. Así ocurre en el caso de Francia, cuyo cuento es conocido como “La petite souris”, traducido al español como Ratoncito; en Italia “Topolino” o “Fatina” (Hadita) y en la cultura anglosajona es el hada de los dientes “Tooth Fairy”. En España, reflejo de su pluralidad territorial y cultural, encontramos otras interpretaciones como ocurre en Cataluña, que responde al nombre de “l’Angelet” (el Angelito) o “La rateta” (la Ratita), en el País Vasco “Maritxu teilatukoa” (Mari la del tejado) y en Cantabria “L’Esquilu de los dientis” (la Ardilla de los dientes).

3. Representaciones simbólicas y culturales del personaje
La elección de un ratón por Luis Coloma como figura principal del cuento “El Ratoncito Pérez” no parece ser fruto de la casualidad. Hay diversas razones que inducen a pensar que Luis Coloma eligió este animal siguiendo la estela literaria y simbólica que imperaba en su época y cuyos orígenes se remontan a la Grecia clásica, cuando Esopo, escritor griego, considerado como el precursor del género literario de la fábula, escribió “El León y el Ratón”. Desde entonces, la personificación de animales con la intención didáctica de dar a conocer ‘una moraleja’, es decir, una lección o enseñanza con el propósito de enseñar valores, hacer reflexionar sobre la conducta humana en diferentes situaciones de la vida o guiar en la toma de decisiones, no ha dejado de crecer en la literatura, convirtiéndose en un recurso literario habitual en todas las épocas y culturas. Especialmente, su mayor influencia se encuentra en la literatura infantil debido a que el uso de animales en este tipo de narrativa es favorable por diversos motivos. En primer lugar, porque los animales permiten representar valores, defectos o tipos humanos de una manera más emotiva y cercana para los niños. En segundo lugar, porque desde el punto de vista del imaginario infantil, atribuir a un animal rasgos humanos suaviza y humaniza sus comportamientos haciéndolos más verosímiles a la comprensión de un niño. En tercer lugar, porque en cierta medida, el lector infantil ya dispone de asociaciones previas con los animales, por lo que su uso acorta distancias y permite transmitir ideas sin necesidad de explicaciones más extensas.
El momento de mayor esplendor literario del uso de animales: conejos, ratones, zorros, ardillas, leones, hormigas, cerdos, lobos, lagartos, etc., como figuras literarias, se encuentra en el siglo XIX, cuando la literatura se une al arte gráfico de la mano de la escritora y fabulista de literatura infantil, ilustradora y naturalista británica Beatrix Potter. Sus historias ilustradas utilizan siempre como protagonista un ratón y combinan elementos realistas con toques de fantasía como ocurre con el cuento de “Juanito Ratón de Ciudad” o “Doña Ratoncita”.
Por otra parte, también la ciencia moderna ha influido en engrandecer la figura de los roedores al atribuirles ciertas cualidades humanas que han afectado la forma en cómo las diferentes sociedades y culturas perciben a estos animales. En el caso de Norteamérica y algunas culturas europeas se les asignan características como la fragilidad, la cobardía o el temor (debido a su pequeño tamaño y comportamiento huidizo). En algunos países hispanoamericanos se les asocia con: la sensatez, la suspicacia, la inteligencia, la adaptación, la timidez o la supervivencia. Esta ‘personificación’ (atribuir cualidades humanas a animales, objetos o fenómenos) ha dado lugar a expresiones y refranes populares como los siguientes:
‘Ser un ratón de biblioteca’: cuya frase se emplea para describir a una persona que le encanta y disfruta de la lectura y se pasa mucho tiempo rodeada de libros o en una biblioteca. La metáfora surge porque antiguamente era frecuente que las bibliotecas estuvieran habitadas por roedores que se alimentaban de papel. La cercanía de los ratones con los libros dio lugar a la relación entre una persona rodeada de libros e inmersa en la lectura. Otras teorías sostienen que la expresión se debe al cuadro del artista alemán Carl Spitzweg “Der Bücherwurm” (El gusano de libros) que representa a un anciano sentado en una biblioteca, rodeado de enormes estanterías repletas de volúmenes y completamente absorto en la lectura de un libro. Curiosamente, el título de la obra pictórica en alemán fue traducido al español como ‘ratón de biblioteca’. Aunque también, de manera popular, se le denomina ‘polilla de libros’ en alusión a todos los insectos que se alimentan de papel o de otros componentes de este material. Lo que explicaría que con el paso del tiempo esta expresión dejara de referirse exclusivamente a roedores e insectos y se utilizara también a las personas.
‘Ser un ratoncito asustadizo’: se refiere a una persona que le da miedo todo y se asusta fácilmente.
‘¿Quién se come al ratón?’ o ‘Amigo es ratón del queso y se lo come’: hace referencia a una falsa amistad, basada en la hipocresía, la traición o el deseo de aprovecharse una persona de la otra, o lo que es lo mismo, es una llamada de atención sobre la confianza o la desconfianza en la gente.
‘A un ratón con buen olfato, nunca le sorprende el gato’: a ambos animales se les asocia con la astucia, la suspicacia y la inteligencia. Por lo cual, un ratón nunca se dejará cazar tan fácilmente; siempre irá un paso por delante. Este refrán se relaciona con ser cautivo, precavido o despierto.
‘Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse a un gato’: alude a que la perseverancia y el esfuerzo tienen siempre su recompensa.
‘Un ratón da qué entender a un elefante, aunque este es tanto más grande’: explica que a pesar de que dos personas puedan ser diferentes, ambas se pueden entender y complementar, pues la parte que se presenta como más débil o frágil puede aportar sabiduría y dar lecciones a la otra parte que parece más grande, fuerte y segura. En esencia, esta expresión pretende desterrar el mito de que los seres más pequeños no aportan nada al mundo frente a los más fuertes y grandes, que, por su complexión física, se les considera los únicos seres de la tierra capaces de enfrentarse a las dificultades de la naturaleza y del saber general.
3. ‘La pérdida de los dientes de leche’. Valor simbólico desde diferentes perspectivas culturales
La noción de cultura es amplia y a lo largo de la historia ha experimentado notables evoluciones. Para este trabajo, dado el contexto simbólico atribuido a la pérdida de los dientes de leche, se ha utilizado la propuesta semiótica formulada por el antropólogo Clifford Geertz (2003) en referencia a su obra publicada en 1973, quien sostiene que
[e]l concepto de cultura que propugno […] es esencialmente un concepto semiótico. Creyendo con Max Weber que el hombre es un animal inserto en tramas de significación que él mismo ha tejido, considero que la cultura es esa urdimbre y que el análisis de la cultura ha de ser por tanto, no una ciencia experimental en busca de leyes, sino una ciencia interpretativa en busca de significaciones. Lo que busco es la explicación, interpretando expresiones sociales que son enigmáticas en su superficie. (2003, p. 20)
A lo largo de la evolución humana se han desarrollado modelos distintos de sociedades. Este hecho ha afectado significativamente a la manera en cómo cada una de estas percibe el relato colectivo de sus propias tradiciones y cultura y su relación con lo terrenal y lo místico. De ahí, que haya sociedades con una orientación más espiritual que otras. Esto explicaría el por qué existen distintas interpretaciones y formas de enfrentarse a la pérdida de un diente durante la infancia. Algunas culturas experimentan este momento desde un punto de vista material, como por ejemplo premiar a los niños y las niñas con dulces, monedas o regalos útiles. En este caso, la pérdida de un diente infantil adopta un ‘valor de intercambio o trueque’, es decir, se da algo a cambio de recibir algo. Por el contrario, otras, alejadas de este concepto materialista, se adentran en el ‘valor espiritual’, en la relación con lo místico, mágico o invisible y en la presencia de seres mágicos que no se ven, pero actúan. Las manifestaciones de estas prácticas culturales se encuentran, por ejemplo, en el rezo, los cánticos o la petición de deseos. También existe el ‘valor de transición hacia la madurez’, en él subyace la idea de rito, el paso de la niñez a la edad adulta. Por último, el ‘valor de la familia’ que presenta a esta como el pilar en el que se sostienen y protegen los miembros entre sí y la recompensa por crecer. Desde esta perspectiva, la familia adopta el rol de acompañamiento emocional durante todo el proceso que oscila de la infancia a la madurez y las responsabilidades que conlleva esto.
4. Justificación del uso de cuentos tradicionales en la enseñanza de ELE
El uso de cuentos en la clase de ELE permite abordar las diferentes competencias lingüísticas recogidas en el Plan curricular del Instituto Cervantes: la gramatical, la sociolingüística, la discursiva, la estratégica, la pragmática y la literaria, así como también poner en práctica las distintas destrezas de la lengua que aparecen en el mencionado Plan curricular: expresión e interacción orales, expresión escrita, comprensión auditiva y comprensión lectora.
5. Cuentos y tradiciones como herramientas interculturales
El cuento del “Ratoncito Pérez” es una herramienta didáctica valiosa para trabajar la dimensión intercultural, ya que, como se ha mencionado anteriormente, permite comparar cómo diferentes culturas celebran la caída de los dientes infantiles. Esta comparación promueve el respeto y la curiosidad por las tradiciones de otros pueblos y permite trabajar valores como la generosidad y la imaginación a través de un personaje entrañable y cercano a los niños al estar vinculado a una experiencia significativa para ellos, como es la pérdida de los dientes de leche. Además, desde un punto de vista didáctico, facilita actividades de lectoescritura y de expresión oral.
Asimismo, contribuye a la transmisión intercultural, es decir, el proceso por el cual los individuos entran en contacto con otras culturas, costumbres, valores y formas simbólicas, reflexionan sobre ellas y reconstruyen su visión del mundo a través del diálogo cultural. En el aula de ELE, este proceso implica ayudar al alumnado a comparar su cultura con otras, no solo para aprender, sino también para generar comprensión mutua y promover la adquisición de la competencia y conciencia culturales.
6. Propuestas didácticas de aula
A continuación, se presenta una serie de propuestas didácticas con diferentes opciones para trabajar los cuentos.
6.1 Escribir un cuento
OPCIÓN 1: En clase, en parejas: pedir a los estudiantes que elijan un cuento que consideren representativo de Alemania y cuyo protagonista sea un animal. Que cuenten si lo leyeron en la escuela o si ya lo habían escuchado antes en casa. Que lo resuman en voz alta y que identifiquen la moraleja que sus mayores querían transmitirles.
Después se les puede animar a que reescriban el cuento y realicen los cambios necesarios para adaptarlo a las culturas de otros países hispanohablantes que conozcan.
Es importante recordarles antes de empezar a escribir cómo empiezan y terminan los cuentos en español. La tabla 1 recoge algunas de las expresiones más utilizadas.

OPCIÓN 2: En clase, de forma individual: cada estudiante elige una historia para contar en clase explicando la razón de su elección:
- porque se la leían (su padre, su madre, un hermano mayor, etc.) cuando se iba a la cama;
- porque se la contaban sus abuelos muchas veces;
- porque era una lectura obligatoria en la escuela cuando era pequeño/-a;
- porque la vio representada en la tele, en el cine o en el teatro cuando era pequeño/-a;
- otra razón que deseen aportar a la clase.
6.2 Leer un cuento
OPCIÓN 1: En clase, en pleno: realizar una ‘lectura dramatizada’ elegida por el/la docente. Hacer hincapié en la vocalización, la entonación y distinguir entre narración y diálogo (en este caso tratar los monosílabos y la aparición del imperativo, p. ej.).
OPCIÓN 2: En clase, en pleno: llevar a cabo una ‘lectura con pictogramas’ que hayan sido elegidos previamente por el estudiantado en la clase tras la lectura de un cuento con el fin de repasar el vocabulario relevante para recordar el contenido y el mensaje de la narración.
OPCIÓN 3: En clase, en pleno: buscar una versión breve del cuento y, en el caso de que exista, presentarla en clase mediante una ‘lectura analítica’ prestando atención y explicando el uso de los tiempos del pasado.
6.3 Posibles miniproyectos
OPCIÓN 1: Preparar y realizar un debate:
Trabajo individual para casa:
Preparar un debate sobre la función de los cuentos en la sociedad. Reflexionar sobre la finalidad de esos cuentos y los valores que tratan de poner de relieve desde la infancia. Desarrollar un texto argumentativo que responda a preguntas como: ¿Son valores universales? ¿Son válidos para todas las culturas? ¿Adaptables a los tiempos actuales? Para ello, es importante recordarles previamente el uso de los conectores.
En clase:
Dividir la clase en dos grupos que defiendan diferentes posturas para crear un debate abierto sobre la vinculación cultural que para cada individuo tienen las celebraciones, ya sean familiares, religiosas o políticas y tradiciones de su país.
Objetivos:
- Analizar la cultura desde una perspectiva más amplia y no desde los estereotipos de los que partimos muchas veces para definir a los individuos que pertenecen a la misma cultura (país, comunidad autónoma, región geográfica, provincia, distrito, municipio, etc.).
- Entender que entre personas de la misma nacionalidad las diversidades son muchas en función de una serie de circunstancias sociales, políticas, económicas, religiosas, etc.
- Explicar y tratar de hacer entender a nuestro alumnado que, en muchas ocasiones, debido a nuestras propias experiencias de vida, entendemos nuestra propia cultura y la de otros desde una perspectiva más amplia o reduccionista. Lo cual puede dar lugar a visiones etnocentristas o alejadas del relativismo cultural.
- Pensar en valores ‘universales’ como: la libertad, la paz, la verdad, la amistad, la lealtad, etc.
- Pensar en sentimientos como: la tristeza, la alegría, la añoranza, la soledad, el desarraigo, etc.
- Comprobar si existen características comunes o diferentes en cuanto a los sentimientos que tengan que ver con identidades culturales específicas de un país o de una cultura. Esto puede provocar un debate abierto sobre la vinculación cultural que para cada individuo tienen las celebraciones, las tradiciones y las narraciones populares de su país.
Importante: Grabar el debate para después analizarlo con los estudiantes.
OPCIÓN 2: Hacer un cuadernillo de cuentos:
Trabajo individual en casa:
Pedirles a los estudiantes que piensen en un animal o en un objeto de Alemania que les guste especialmente y, luego, que busquen si existe alguna leyenda que se cuente sobre dicho animal u objeto. Si la encuentran, solicitarles que la resuman. En caso contrario, que inventen una relacionándola con alguna tradición alemana. Con todos los textos creados por los estudiantes se elabora un pequeño cuadernillo que aglutine las leyendas que se han trabajado en clase. Para esta tarea, resulta enriquecedor y motivador el trabajo colaborativo, es decir, que el profesorado junto con el alumnado colabore en el diseño y creación del cuadernillo: la elección del tamaño, el tipo de letra, la necesidad de incorporar ilustraciones, etc. Si el profesorado lo considera adecuado, también se puede realizar el cuadernillo en otro tipo de formato digital.
OPCIÓN 3: Presentar una exposición (galería):
Trabajo en grupo:
Los estudiantes eligen un lugar de Alemania, uno o dos personajes y un objeto. Con estos elementos crean un cuento donde se describan las características geográficas del lugar elegido y de allí alguna tradición cultural. Deben buscar fotos que se asemejen a lo descrito para ilustrar los textos y presentarlos en formato DIN A3. Después, con todos los trabajos se hará una exposición donde cada estudiante resumirá el mensaje de su cuento.
OPCIÓN 4- Representar un cuento:
Trabajo en grupo:
Los estudiantes eligen un cuento y escriben un guión con diálogos adecuados al nivel de lengua del curso. Después, se reparten los papeles de los personajes y, por último, se representan a modo de función teatral en una fiesta de fin de curso invitando a otros grupos de estudiantes de ELE. Para esto es importante prestar atención no sólo a la ‘competencia lingüística’: alcance lingüístico general, alcance léxico, corrección gramatical, control léxico, control fonológico (prosodia que engloba la entonación, el ritmo y el acento; la fonética y la articulación) y control ortográfico, sino también a la ‘competencia sociolingüística’, es decir, la adecuación al contexto social y cultural y a la ‘competencia paralingüística o no verbal’ que abarca elementos como los gestos, la postura y movimiento del cuerpo, la expresión facial, la mirada, etc.
7. Conclusión
La tradición cultural y popular del “Ratoncito Pérez” ofrece un excelente punto de partida para generar conciencia intercultural. El hecho de que existan versiones similares en otras partes del mundo permite reflexionar sobre lo que nos une y lo que nos diferencia, creando un espacio idóneo para el desarrollo de competencias interculturales en el aula de ELE.
Utilizar una figura como el Ratoncito Pérez no solo permite enseñar el idioma, sino también construir puentes entre culturas, fomentar la curiosidad intercultural y ofrecer a los estudiantes la oportunidad de reflexionar sobre su propia cultura desde una nueva perspectiva. En este sentido, los cuentos se convierten en espejos y ventanas: reflejan lo propio y permiten asomarse a lo ajeno.
Asimismo, el uso de los cuentos en la clase de ELE es una herramienta didáctica poderosa para estimular la lectura de manera crítica y reflexiva; fomentar la autonomía del alumnado, ya que mediante el uso de cuentos el estudiantado construye significado por sí mismo, puede inferir léxico y formular hipótesis sobre el sentido del relato; el texto literario genera emoción, curiosidad y placer estético, lo que impulsa a los estudiantes a aprender por interés propio, no solo por obligación y pese a que la lectura sea una tarea individual, las actividades derivadas de la práctica de aula (debates, dramatizaciones, proyectos, etc.) promueven el aprendizaje colaborativo lo que implica: aprender con otros, es decir, construyendo conocimiento juntos pero al mismo tiempo, cada aprendiente asume la responsabilidad de su propio aprendizaje, toma decisiones y contribuye activamente al proceso de enseñanza-aprendizaje.
Bibliografía
- Caballero, F. (2001). Cuentos, adivinanzas y refranes populares. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. https://www.cervantesvirtual.com/obra/cuentos-adivinanzas-y-refranes-populares–0/ (consulta 02.07.25)
- Chevalier, M. (2016). “Cuento folklórico y literaturas del siglo XIX”. Actas del Séptimo Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas: celebrado en Venecia del 25 al 30 de agosto de 1980 publicadas por Giuseppe Bellini. https://www.cervantesvirtual.com/obra/cuento-folklorico-y-literaturas-del-siglo-xix/(consulta 04.07.25)
- Diccionario de términos clave de ELE. Destrezas lingüísticas. (s. f.). Centro Virtual Cervantes. https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/destrezas.htm (consulta 06.06.25)
- De la Fontaine, J. (2016). Las fabulas de la Fontaine 1621–1695. Idartes. https://babel.banrepcultural.org/digital/collection/p17054coll3/id/66oai:babel.banrepcultural.org:p17054coll3 (consulta 02.07.25)
- Geertz, C. (2003). Descripción densa: hacia una teoría interpretativa de la cultura. En: La interpretación de las culturas, p. 20. Gedisa.
- MCER. Volumen complementario. Capítulo 5. Las competencias del usuario o alumno. (s. f.). Centro Virtual Cervantes. https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco/cap_05.htm (consulta 06.06.25)
- MCER. Volumen complementario. Capítulo 5. Escala de descriptores ilustrativos del MCER: competencias comunicativas de la lengua. (s. f.). Centro Virtual Cervantes. https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco_complementario/capitulo_05.htm (consulta 06.06.25)
- Parsons, C. L. B., Mountain, R. V., Lau, A., Troulis, M. J., Bidlack, F. B. & Dunn, E. C. (2021). The Meaning and Purpose of Primary Tooth Disposal Rituals: Implications for Pediatric Dental Professionals. Front. Dent. Med. 2:698144. https://doi.org/10.3389/fdmed.2021.698144 (consulta 10.06.25)
- Pedrosa, J. M. (2005). La historia secreta del Ratón Pérez. Páginas de espuma S.L. Madrid.
- Pérez Galdós, B. (2001). La estafeta romántica (Edición digital basada en la de Madrid, Est. Tip. de la Viuda e Hijos de Tello, 1899). Biblioteca de Magisterio de la Universidad de Alicante. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. https://www.cervantesvirtual.com/obra/la-estafeta-romantica–0/(consulta 02.07.25)
- Pérez Galdós, B. (1884). La de Bringas. Madrid, Imprenta y Litografía de La Guirnalda, 1884. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes https://www.cervantesvirtual.com/buscador/?q=%E2%80%9CLa+de+Bringas%E2%80%9D+perez+galdos (consulta 02.07.25)
- Sadurní, J. M. (2024). Luis Coloma y el Ratoncito Pérez, el cuento que nació como un regalo para una reina. Historia National Geographic. https://shre.ink/5jqp (consulta 06.06.2025)
- Zoubair, A. (2022). El cuento como estrategia didáctica en la clase de español. Actas de las I Jornadas Internacionales de Didáctica ELE del Instituto Cervantes de Tetuán. https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/publicaciones_centros/tetuan_2022.htm (consulta 10.10.25)
- Zoubair, A. (2022). Trabajando con cuentos: una aplicación del cuento en clase de ELE. Cuadernos de Rabat, 38, p. 14–32. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8771211 (consulta 10.10.25)
Recursos web
- Allala´s: La curioteca del conocimiento. “¿De dónde viene la expresión «ser un ratón de biblioteca»?”. https://urlfy.org/weMOdHM (consulta 06.06.2025)
- Brain wise mind. “Spirit animals mouse”. https://shre.ink/5jqd (consulta 06.06.2025)
- Brain wise mind. “What Does a Mouse Symbolize in Different Cultures and Its Deeper Meanings“. https://urlfy.org/9vCZtE2 (consulta 06.06.2025)
- Busca palabra. https://shre.ink/5jqB (consulta 02.10.25)
- Caitriona (07.04.25). En Cómo los Cuentos Populares Moldearon la Representación de Ratones en el Arte. Blog de Sophias Heart. https://urlfy.org/iu09Tpq (consulta 04.07.25)
- Fernández Amil, I. (2024). Historia del Ratoncito Pérez. Historias inspiradoras. https://shre.ink/5jqI (consulta 06.06.2025)
- Wikcionario. https://urlfy.org/TZWoBwF (consulta 06.06.25)
Sobre la autora

Gloria Nieves Iglesias es licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración (UCM) y Título de Experto Universitario en ELE (UNED). Actualmente imparte Economía Española y Gestión Intercultural Europea en la Hochschule Bremen y de ELE en diversos centros universitarios alemanes. Asimismo, ha desarrollado su labor docente en distintos Institutos Cervantes (Alemania y Madrid), es autora de materiales de ENE y ELE, formadora de profesorado, colabora en diferentes editoriales y revistas de ELE.
Sobre la autora

María del Carmen Suñén Bernal es profesora en la Leuphana Universität Lüneburg. Licenciada en Geografía e Historia y título de Especialista Universitario en ELE. Miembro de la Nordamerika Studien de la Universidad Leuphana. Entre sus áreas de interés destacan la Literatura chicana y el Aprendizaje Basado en Proyectos. Ha publicado diversos artículos relacionados con estos temas.
