„Un viaje al proceso creativo de “Estamos todas bien”“ de Patricia C. García Ocaña
Un viaje al proceso creativo de “Estamos todas bien” de Ana Penyas, Premio Nacional del Cómic en 2018, desde la creación de las primeras páginas hasta la venta o conservación de originales.
La novela gráfica “Estamos todas bien” de Ana Penyas (2017) nos adentra en la vida de las dos abuelas de la autora valenciana, Herminia y Maruja. La historia es contada por su nieta, que crea lazos entre ambas vivencias, lo que permite abordar cómo fue ser una mujer humilde en la España de la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, no se trata de dos biografías cruzadas, sino de un tejido narrativo en el que se hilan los recuerdos que ambas mujeres compartieron con su nieta en el espacio íntimo del hogar, así como los momentos de transmisión de sus testimonios. Los juegos temporales permiten ilustrar épocas diferentes, como el franquismo, la llegada de la democracia y el contexto presente, saturado del sentimiento de soledad ligado a la vejez. Además, la presencia del alter ego de la autora y la explotación del dispositivo narrativo de mediación, que muestra las conversaciones entre la autora y sus abuelas, crea un efecto de autenticidad en el relato que puede llegar a suscitar empatía y emoción en quien lee.

Cuando se cierra el cómic, la historia llega a su fin. A veces, algunos autores deciden añadir un epílogo acompañado de imágenes del proceso creativo, como bocetos o páginas entintadas. Sin embargo, dichas imágenes resultan a menudo decorativas más que informativas. Es decir, no permiten que nos imaginemos el proceso necesario para concebir, crear y editar el objeto cultural que se tiene entre manos. Por eso, mi propuesta es adentrarnos en el proceso creativo de “Estamos todas bien” gracias a una entrevista que realicé a la autora en enero de 2024 en su estudio en Jerez de la Frontera. Podremos así comprender cómo surge una historia sobre abuelas sin vivencias extraordinarias, qué técnicas utiliza la autora y cuál es el destino de las páginas originales una vez la novela gráfica ha sido publicada.
El origen de “Estamos todas bien”
Al contrario de obras como “Un largo silencio” de Miguel Gallardo y Francisco Gallardo Sarmiento (2012) o “El arte de volar” (2009) y “El ala rota” (2016) de Antonio Altarriba y Kim, “Estamos todas bien” no nace con el objetivo principal de sacar del olvido a las mujeres de aquella época o como forma de lucha por el reconocimiento de una memoria olvidada en la actualidad. En principio, las primeras páginas que Ana Penyas realizó respondían a un ejercicio universitario en el que debía utilizar el lenguaje del cómic para contar una anécdota de su vida. Sin embargo, Ana Penyas optó por contar un episodio de la vida cotidiana de una de sus abuelas.
A partir de esta experiencia, la autora se planteó realizar una obra más extensa, esta vez sobre sus dos abuelas. En aquel momento, en el panorama español no había cómics que contaran la historia de mujeres anónimas, sino más bien obras consagradas a intelectuales o políticas, que generalmente habían participado activamente en la guerra civil española. La autora decidió realizar entonces una obra sobre dos mujeres anónimas que no participaron de manera pública en la historia de España. Una vez que tuvo la novela gráfica casi terminada, Penyas presentó algunas páginas al X Premio Fnac-Salamandra Graphic, que ganó y que le permitió publicar la obra completa en 2017.
Improvisación y técnicas utilizadas El inicio de esta aventura creativa marca profundamente el conjunto de las páginas originales de Penyas, puesto que las primeras fueron realizadas por la autora de manera intuitiva, sin ser todavía consciente de las particularidades del lenguaje del cómic y de las técnicas que pueden facilitar el proceso editorial.[1] Esto se mantuvo para el resto de las páginas. Por ejemplo, para la construcción de la página completa, la autora dio una gran importancia a la visión de conjunto y a la composición global de la imagen, probablemente muy influenciada por la carrera de Bellas Artes que cursó, al contrario que los autores que imaginan el relato viñeta por viñeta, como, por ejemplo, el guionista Antonio Altarriba. Asimismo, como las primeras páginas se realizaron a lápiz y sin ningún entintado, el resto se realizó de la misma manera, lo que resultó problemático puesto que el lápiz mancha considerablemente la hoja blanca y no deja un trazo lo suficientemente marcado y visible una vez escaneado. Esto supuso muchas horas de retoques en Photoshop para limpiar y dar contraste a los trazos.
Una vez realizadas y escaneadas, llegó la hora de añadir el color a las páginas. Aunque los originales muestran varias búsquedas del color con rotuladores, la elección final fue añadirlos por ordenador. Algo similar ocurre con la rotulación del cómic: aunque la fuente utilizada es una Futura, la autora calcó letra por letra el texto y posteriormente lo insertó por ordenador, lo que hace que los bocadillos tengan una huella personal y manual en el trazado.


Como podemos ver, las páginas originales de “Estamos todas bien” reflejan la primera etapa del proceso creativo y, más que a una página original que un coleccionista o amante de cómics pudiera exponer en su salón, se asemejan a borradores. Por esta razón, la autora conserva la casi totalidad de las páginas de “Estamos todas bien”. Por el contrario, todos los originales de su última novela gráfica “Todo bajo el sol” han sido adquiridos por el Instituto Valenciano de Arte Moderno y cada uno de ellos puede considerarse como una obra de arte, para algunos probablemente más completa que los de “Estamos todas bien” porque se asemejan totalmente a las páginas finales publicadas, a excepción del texto añadido posteriormente. No obstante, los originales de “Estamos todas bien” atesoran la huella de la improvisación, de la inexperiencia de una primera obra y de las búsquedas de la autora por dar respuesta a sus primeras interrogaciones creativas.
Nota
[1] Declaraciones de Ana Penyas recogidas en la entrevista realizada por Patricia C. García Ocaña el 9 de enero de 2024.
Bibliografía
- Altarriba, & Kim (2009). El arte de volar. Edicions de Ponent.
- Altarriba, & Kim (2016). El ala rota. Norma.
- Gallardo, & Gallardo Sarmiento, F. (2012) [1997]. Un largo silencio. Astiberri.
- Penyas, (2017). Estamos todas bien. Ediciones Salamandra.
Sobre la autora

Patricia C. García Ocaña es doctora en estudios hispánicos por la Universidad Sorbonne Nouvelle, donde enseña desde 2019. Actualmente está asociada al CREC (Centre de Recherches sur l’Espagne Contemporaine), unidad de investigación consagrada a la historia cultural de España entre los siglos XVIII y XXI.
