„Diccionario de uso del subjuntivo“ de Petronilo Pérez & Kurt Süß
¿No resulta un tanto ambicionado titular de ‘Diccionario’ lo que otros calificarían simplemente de ‘Glosario’? Es cuestión de perspectiva, sin duda alguna. El autor de dicho Diccionario y también de este artículo respeta las diferentes opiniones que sobre este tema pueda haber.

El autor del Diccionario – Petronilo Pérez
En los años en que yo puse manos a la obra para cumplir un viejo sueño, un sueño que siempre tuve como profesor de español en el IFA (Institut für Fremdsprachen und Auslandskunde bei der Universität Erlangen-Nürnberg) así como en el Sprachenzentrum de la FAU, se emitía en la TVE (Televisión Española) un programa titulado Tengo una pregunta para usted. Era la época de Rodríguez-Zapatero en el Gobierno. El programa consistía en que los participantes podían plantearle al político de turno allí presente una pregunta sobre algún tema candente a la que el político debía ofrecer una respuesta concreta y convincente (o no). De ahí que yo inicialmente pensara en parafrasear ese titular y elegir para mi ‘Diccionario’ el título de „Tengo una respuesta para usted“. Y no hubiera ido desencaminado, porque el objetivo primordial de mi trabajo era y es dar una respuesta clara, concreta y precisa a una duda que el usuario (estudiante, profesor, incluso nativo) pueda tener sobre el uso de los modos Indicativo/Subjuntivo. Más pronto de me di cuenta de que a quienes no conocieran ese programa (y en Alemania ese sería el caso más normal) este título no le diría nada y por lo tanto no le induciría a pensar que el tema fuera el uso del subjuntivo. De ahí que la opción definitiva fuera dejar „Tengo una respuesta para usted“, pero añadir como título principal „Diccionario de uso del subjuntivo“.
Cuando yo empecé a dar clases de español, a mediados de los años 70 del siglo (y milenio) pasado, se enseñaban las lenguas modernas con el mismo método que las lenguas clásicas, latín y griego. No hacía mucho, sin embargo, el método Modernes Spanisch de Wolgang Halm y José Moll Marqués, de la Hueber-Verlag (1965) había significado un considerable avance metodológico y una modernización en la enseñanza del castellano. Generaciones enteras aprendieron español con este librito cuya primera lección „Con algo hay que empezar“ se hizo, como hoy diríamos, viral. Con el paso de los años y las décadas, los temas fueron quedando obsoletos, en especial la visión un tanto machista de algunos de los textos lo hizo inviable a partir de mediados de los 80. Los manuales que le siguieron (incluido nuestro Puente I y II) ya no tuvieron el mismo impacto, no se convirtieron en Kultobjekte como Modernes Spanisch. Lógicamente las explicaciones gramaticales en estos manuales, también sobre el subjuntivo, se centraban y se limitaban a los aspectos más destacables, generalizando y simplificando en gran medida. Debido a ello se implantaron en las mentes de muchos estudiantes explicaciones que, sin dejar de ser, en principio, correctas, no abarcaban todos los matices.
Recuerdo, por ejemplo, que se decía que a ‘después de que’ o a ‘el hecho de que’ sigue el verbo en subjuntivo. Claro que ese es el caso más frecuente, pero no está absolutamente descartado que siga el verbo en indicativo. Toparse en la lectura de un texto en castellano con un caso así puede provocar irritación en un no nativo a quien le han explicado que ‘después de que’ o de ‘el hecho de que’ sigue el verbo en subjuntivo. Si dicho lector tratara de encontrar una aclaración de si el autor del texto se ha equivocado o por qué razón ha optado ahí por usar el verbo en indicativo, lo va a tener crudo. No lo va a encontrar fácilmente en ninguno de los muchos estudios monotemáticos que hay en el mercado sobre el subjuntivo. ¿Por qué? Porque dichos estudios están concebidos desde un enfoque lingüístico, profundamente teórico y con una terminología poco accesible a usuarios no familiarizados con estudios filológicos. Lo digo por experiencia.
Impulsado por el pragmatismo que me caracteriza y poniéndome en el caso de un estudiante o hablante no nativo que duda en un momento concreto de cuál sería en esa formulación el uso correcto de los modos, busqué y rebusqué en las numerosas publicaciones que encontré sobre el subjuntivo, pero en ninguna vi satisfecho mi objetivo, es decir, encontrar a mi duda concreta una respuesta precisa y fundamentada con ejemplos aclaratorios, a ser posible, extraídos de obras reales de autores hispanohablantes. Por lo tanto en la concepción de este Diccionario con el que Hispanorama obsequia a sus suscriptores he partido desde el primer momento de la realidad existente. Durante años y meses fui coleccionando ejemplos extraídos de novelas, periódicos, revistas, etc. que ilustraran y fundamentaran la teoría. No siempre fue posible encontrar para todas las entradas del Diccionario un ejemplo documentado en una obra escrita. En estos casos he tenido que conseguirlos en diálogo con otros hablantes nativos o consultando textos en Internet.
Un aspecto adicional en este Diccionario de uso del subjuntivo es la inclusión de explicaciones gramaticales en general que, independientemente del subjuntivo, completan la información básica. Ocasionalmente sobre fondo amarillo se llama la atención sobre particularidades en el uso de la lengua, se mencionan malos hábitos de algunos hablantes como emplear en las oraciones condicionales irreales el condicional con la conjunción ‘si’ o formular el verbo ‘haber’ en la tercera persona del plural (generalmente en imperfecto ‘habían’ — es gab) cuando no es verbo auxiliar, etc. Lo que no se debe decir o escribir aparece bajo la rúbrica ‘Tabú’.
Al no estar sometido al rigor lingüístico, he optado en alguna ocasión por ofrecer al usuario una solución alternativa (no oficial), pero que facilita la deducción o derivación de las desinencias de un determinado tiempo. Ese es el caso, por ejemplo, en la página 122 sobre el imperfecto de subjuntivo, donde en los puntos 1.1, 1.2 y 1.3 ofrezco una estrategia nada ortodoxa pero efectiva para deducir partiendo del pretérito simple o indefinido las formas del imperfecto de subjuntivo. En el recuadro siguiente sobre fondo amarillo se añade la derivación clásica para que nadie se ofenda.
En las páginas finales 242/243/244 se ofrece un esquema sinóptico muy práctico y útil del uso de los tiempos y modos en las diferentes oraciones subordinadas con sus correspondientes conjunciones. La idea inicial era que este Diccionario sirviese de punto de partida, de base para ofrecerlo a una editorial y por esa vía ampliarlo, profesionalizarlo, etc. y al final publicarlo. Lamentablemente ninguna de las editoriales a las que me dirigí consideró que valiera la pena invertir dinero y energías en una obra tan exclusiva. La excusa habitual fue que „no encaja en nuestro temario o no se adapta a nuestra clientela“ A pesar de ello espero, estimado lector, estimada lectora, que mi „Diccionario de uso del subjuntivo“ te ayude a aclarar las posibles dudas que tengas sobre el correcto uso de los modos. Si es así, el esfuerzo invertido en su elaboración ha valido la pena.
Erlangen, Septiembre de 2025 —
Petronilo Pérez
