
Lastenia Arencibia (DSV NRW) y Niklas P.
La DSV se complace en felicitar a Niklas P., galardonado este año con el Premio Especial de la DSV en la categoría SOLO+ del Bundeswettbewerb Fremdsprachen.
La categoría SOLO+ está dirigida a estudiantes de los últimos cursos de secundaria que compiten con dos lenguas extranjeras, demostrando no solo un excelente dominio lingüístico, sino también creatividad, capacidad de comunicación y autonomía.
Como es tradición, el DSV invita a la persona premiada a compartir su experiencia con nuestra comunidad. En esta ocasión, Niklas nos ha hecho llegar un artículo en el que reflexiona sobre su participación en el concurso, su pasión por las lenguas y el papel que el español ha desempeñado en este recorrido.
Nos alegra poder publicar su testimonio y esperamos que sirva de inspiración para otros estudiantes y docentes interesados en participar en el Bundeswettbewerb Fremdsprachen.
Aprender español – ¡nada pasado de moda!
Me llamo Niklas Pfeuffer, vivo en la ciudad bávara de Fürth, estoy en el duodécimo grado de bachillerato y acabo de participar en el concurso federal de lenguas extranjeras, el ”Bundeswettbewerb Fremsprachen”, con el español y el francés. En lo sucesivo explicaré mi pasión por la lengua española y daré mi opinión sobre por qué absolutamente merece la pena aprender este bello idioma. Pues, si a ti también el sonido del castellano te da un sentimiento de vacaciones y al oír una canción en español te apetecería empezar a bailar inmediatamente, te recomiendo que sigas leyendo este artículo.
Niklas P.
Hacía calor, era una tarde de verano hace algunos años. Mi familia y yo escuchábamos la radio. Normalmente no me interesaba tanto qué canciones ponían. Estaba un poco aburrido cuando de repente una canción distinta a las otras me llamó la atención. La manera de cómo cantaba el cantante era tan diferente de las canciones anteriores que inmediatamente me sacó una sonrisa y eso hizo que se mejorara mi humor. Pues, fue una canción en español y para mí fue el primer contacto con este idioma. Me fascinó tanto que absolutamente quise saber más sobre la lengua española y empecé a buscar libros con los que pudiese aprenderla. También tuve español como asignatura en la escuela. Esta experiencia despertó en mí la alegría por las lenguas extranjeras, en especial el español. Pienso que el sonido y la alegría que uno irradia hablando castellano son características sin pares entre los idiomas, con las que cuenta la lengua española. Brevemente, es el idioma de la felicidad cuya fluidez, su sencillez y su ritmo, que incluso sin cantar hacen que hablar parezca ser una canción de verano, evocan un sentimiento de despreocupación y serenidad tanto en los que la escuchan como en los que la hablan. Si esto no es una motivación para aprenderlo…
Pero a estas razones de satisfacción personal que ofrece la capacidad de hablar castellano se suman algunas más prácticas. Sobre todo en el mundo del trabajo, aparte del inglés, el español ocupa una posición muy importante. La cifra de hispanohablantes va creciendo con una rapidez sin precedentes. Según un análisis del Instituto Cervantes del octubre de 2025, aproximadamente 600 millones de personas hablan español, entre ellas más de 520 millones lo tienen como lengua materna. Eso hace del castellano el cuarto idioma más hablado del mundo. Y la tendencia está aumentando aún más, así que los conocimientos en español serán apreciados aún más en el mercado de trabajo en el porvenir.
Sobre todo en nuestra vida afectada enteramente por la globalización en la que la divisa se llama: “más alto, más rápido, más lejos”, parece paradójico que un número aumentante de gente ya no esté listo para aprender nuevas lenguas. Confiamos en que la inteligencia artificial ya sea capaz de hacer que los que no hablan nuestra lengua materna nos entiendan. Pero exactamente de esto surge un problema a menudo subestimado. En lugar de acercarnos a los demás, nos alejamos de ellos porque solo hablando su idioma, realmente podemos comprender lo que verdaderamente quieren decirnos. Y este contacto con personas de otros países no lo puede reemplazar ningún programa de traducción, aunque la tentación de facilitar la vida aplicando uno de ellos sea a veces muy grande.
Pero es importantísimo no dar este gran privilegio nuestro de ser capaces de aprender lenguas extranjeras a la tecnología, sino que nos demos cuenta de que vivimos en un mundo en el que se necesitan personas reales que medien entre culturas y lenguas. En mi opinión, en un mundo tan globalizado cada uno debería interesarse por las lenguas y las diferentes culturas para realmente comprender a los demás, con los que hoy en día tenemos tanto contacto.
En el concurso de lenguas extranjeras hacemos exactamente esto: compartir nuestra fascinación por la diversidad lingüística que hay en nuestro planeta y comprobar que es algo muy valioso resolver tareas en lenguas distintas a la materna. Lo que a mí me conmovió muchísimo durante estos cuatro días que pasé con los demás finalistas del concurso era que no existía ninguna rivalidad ni competencia entre nosotros, aunque se trataba de una competición, sino que nos alegrábamos unos por otros, nos apoyábamos mutuamente y que de esto surgió un sentimiento de estar unidos por tener el mismo interés: las lenguas y las culturas. Y esto destaca otra vez que hablando el mismo idioma e interesándose por lo mismo, personas se unen y se acercan a los demás en lugar de aislarse. Esto es un mensaje muy importante, sobre todo en nuestra época.
Quizás y ojalá te haya podido explicar mi fascinación por el español y las lenguas extranjeras en general. Estoy seguro de que dentro de ti también está oculto el talento de comunicar con otra gente. Si este artículo ha despertado la añoranza de entrar en intercambio con otros fascinados por las lenguas, participa también en el concurso. No hay nada que perder, y en cualquier caso es un enriquecimiento ocuparse con lenguas extranjeras y quizás encontrar nuevos amigos de esta manera. ¡El futuro es para aquellos que amplían su horizonte, abren su mente hacia los demás y que entran en diálogo con personas de otras culturas!
¡Enhorabuena, Niklas, y muchas gracias por compartir tu experiencia con nuestra comunidad!

